La operación 𝑥! es una tan atada a los números naturales que cuesta imaginarla expandida a dominios más allá de ellos.
No obstante, ello es posible utilizando la función gamma, definida como

Γ(𝑛)=∫∞0𝑥𝑛−1𝑒−𝑥d𝑥

Deducirla es un proceso tardado, iniciamos con la integral de ln(𝑥) aplicando integración por partes (por conveniencia y claridad, omitiremos las constantes de integración).

∫ln(𝑥)d𝑥=𝑥ln(𝑥)−∫𝑑𝑥⇒∫ln(𝑥)d𝑥=𝑥ln(𝑥)−1⋅𝑥

Ahora observemos lo que sucede al integrar ln2(𝑥), poniendo atención en el último término.

∫ln2(𝑥)d𝑥=𝑥ln2(𝑥)−∫2ln(𝑥)𝑑𝑥⇒∫ln2(𝑥)d𝑥=𝑥ln2(𝑥)−2(𝑥ln(𝑥)−𝑥)⇒∫ln2(𝑥)d𝑥=𝑥ln2(𝑥)−2𝑥ln(𝑥)+2⋅1⋅𝑥

Y al integrar ln3(𝑥)…

∫ln3(𝑥)d𝑥=𝑥ln3(𝑥)−∫3ln2(𝑥)𝑑𝑥⇒∫ln3(𝑥)d𝑥=𝑥ln3(𝑥)−3(𝑥ln2(𝑥)−2𝑥ln(𝑥)+2𝑥)⇒∫ln3(𝑥)d𝑥=𝑥ln3(𝑥)−3𝑥ln2(𝑥)+6𝑥ln(𝑥)−3⋅2⋅1𝑥

El patrón es claro para el último término, en donde se comienzan a dar vestigios del 𝑥! en el horizonte. Es posible armar una forma general para la integral de ln𝑛(𝑥) Continuando con el patrón emergente de la iterada integración por partes.

𝐼(𝑥)=∫ln𝑛(𝑥)d𝑥=𝑥ln𝑛(𝑥)−∫𝑛ln𝑛−1(𝑥)𝑑𝑥=𝑥ln𝑛(𝑥)−𝑛∫ln𝑛−1(𝑥)d𝑥=𝑥ln𝑛(𝑥)−𝑛(𝑥ln𝑛−1(𝑥)−(𝑛−1)∫ln𝑛−2(𝑥)d𝑥)=𝑥ln𝑛(𝑥)−𝑛𝑥ln𝑛−1(𝑥)+𝑛(𝑛−1)∫ln𝑛−2(𝑥)d𝑥=…=∑𝑛𝑘=0(−1)𝑘[(𝑛!(𝑛−𝑘)!)𝑥ln𝑛−𝑘(𝑥)]

Nótese que el último término, cuando 𝑘=𝑛, está libre de logaritmos, pues el exponente del logaritmo se hace 0.

Ahora investiguemos lo que sucede con la integral definida ∫10ln𝑛(𝑥)d𝑥. Para ello usaremos la forma general que acabamos de deducir, comencemos evaluando en 𝑥=0.

𝐼(0)=∑𝑛𝑘=0(−1)𝑘[(𝑛!(𝑛−𝑘)!)(0)ln𝑛−𝑘(0)]=∑𝑛−2𝑘=0(−1)𝑘[(𝑛!(𝑛−𝑘)!)(0)ln𝑛−𝑘(0)]+(−1)𝑛−1⋅𝑛!⋅(0)ln(0)+(−1)𝑛⋅𝑛!⋅(0)

En el 𝑛−1-ésimo término nos encontramos con el siguiente límite, que puede ser resuelto usando la regla de L’Hôpital.

lim𝑥→0𝑥ln(𝑥)=lim𝑥→0ln(𝑥)1𝑥=lim𝑥→01𝑥−1𝑥2=lim𝑥→0−11𝑥=lim𝑥→0𝑥=0

Para los logaritmos con exponente 𝑛>1 es necesario aplicar la regla de L’Hôpital 𝑛 veces para llegar al límite mostrado anteriormente.

lim𝑥→0𝑥ln𝑛(𝑥)=lim𝑥→0ln𝑛(𝑥)1𝑥=lim𝑥→0𝑛ln𝑛−1(𝑥)⋅1𝑥−1𝑥2=lim𝑥→0𝑛ln𝑛−1(𝑥)−1𝑥=lim𝑥→0𝑛(𝑛−1)ln𝑛−2(𝑥)⋅1𝑥1𝑥2=lim𝑥→0𝑛(𝑛−1)ln𝑛−2(𝑥)1𝑥=…=lim𝑥→0(−1)𝑛𝑛!1𝑥=lim𝑥→0(−1)𝑛(𝑛!𝑥)=0

De esta manera, sabemos que si sustituimos 𝑥=0 entonces se cumple que términos con 𝑥⋅ln𝑛−𝑘(𝑥)=0|0≤𝑘<𝑛. De esta manera, el único término de nuestra forma general que nos queda es el independiente de cualquier logaritmo, es decir (−1)𝑛⋅𝑛!⋅𝑥, pero evidentemente 𝑥=0→(−1)𝑛⋅𝑛!⋅𝑥=0, así que todo el límite inferior de nuestra integral es también 0. Ahora evaluemos el límite superior con 𝑥=1 usando nuestra forma generalizada

𝐼(1)=∑𝑛𝑘=0(−1)𝑘[(𝑛!(𝑛−𝑘)!)(1)ln𝑛−𝑘(1)]=∑𝑛−1𝑘=0(−1)𝑘[(𝑛!(𝑛−𝑘)!)(1)ln𝑛−𝑘(1)]+(−1)𝑛⋅𝑛!⋅(1)

De manera similar, todos los términos con un ln𝑛−𝑘(𝑥) se anulan, pero en esta ocasión el término independiente no lo hace, sino que se evalúa a (−1)𝑛⋅𝑛!(1)=(−1)𝑛⋅𝑛!. Puesto de forma más clara:

∫10ln𝑛(𝑥)d𝑥=∑𝑛𝑘=0(−1)𝑘[(𝑛!(𝑛−𝑘)!)𝑥ln𝑛−𝑘(𝑥)]=(−1)𝑛𝑛!−0=(−1)𝑛𝑛!

Pero todavía está ese signo alternante molestando, por lo que debemos despejarlo

𝑛!=(−1)𝑛∫10ln𝑛(𝑥)d𝑥⇒𝑛!=∫10(−1)𝑛ln𝑛(𝑥)d𝑥⇒𝑛!=∫10(−1⋅ln(𝑥))𝑛d𝑥⇒𝑛!=∫10−ln𝑛(𝑥)d𝑥

De esta manera llegamos a la forma inicial encontrada por Euler en su carta a Goldbach, el 13 de octubre de 1729, aunque la forma en que la expresó era ligeramente distinta

𝑛!=∫10(−log𝑠)𝑛d𝑠

Aplicando un cambio de variable 𝑢=−ln𝑥 encontramos que

⇒𝑢=ln(1𝑥)⇒𝑒𝑢=1𝑥⇒𝑒−𝑢=𝑥⇒−𝑒−𝑢d𝑢=d𝑥

También se tiene que cuando 𝑥→0⇒𝑢=−ln(𝑥)→∞ y cuando 𝑥=1⇒𝑢=−ln(1)=0. Entonces, reescribiendo en términos de 𝑢:

𝑛!=∫0∞(𝑢𝑛)(−𝑒−𝑢)d𝑢⇒𝑛!=∫∞0𝑢𝑛𝑒−𝑢d𝑢

Pero esto no es la función gamma, antes tenemos que desplazarla por razones que honestamente no entiendo. De esta forma llegamos a

Γ(𝑛)=∫∞0𝑢𝑛−1𝑒−𝑢d𝑢

De tal suerte que

Γ(𝑛+1)=𝑛!

De cabrones está muy chingón poder extender funciones limitadas a los naturales utilizando propiedades emergentes del cálculo, se siente como forzar la mano de la lógica para conseguir el resultado deseado. O, visto de otro modo, ser guiado a ciegas por las matemáticas hasta una salida extraña, abriendo un mundo de posibilidades, pues es importante considerar que esta nueva definición del factorial permite evaluar su comportamiento en los complejos, lo cual siempre es divertido.