Linux es un ecosistema abierto que está basado en la filosofía de entregar el control total del software al usuario1. La ventaja principal de esto es que existe una variedad prácticamente infinita de alternativas que buscan satisfacer hasta la necesidad más de nicho que uno pueda imaginarse. No obstante, esa es también una de sus principales desventajas al momento de intentar llevar esta familia de sistemas operativos a las masas, pues por la cantidad abrumadora de opciones, cada una con sus fortalezas y debilidades clave, resulta común encontrar personas envueltas en la paradoja de la elección a la hora de intentar escoger su primera distribución.
La caverna de platón
Como usuarios comunes, estamos acostumbrados a los ecosistemas cerrados. Por una u otra razón, la tendencia del software desde el comienzo del milenio ha sido la de hacerse cada vez más y más incestuoso, eso ha traido como consecuencia que las masas les cause cierto pavor la interoperabilidad, pues la perciben como una capa más de complejidad a la cual acostumbrarse en su flujo de trabajo.
Y para ser justos, esa creencia no está tan alejada de la realidad. Hablando en términos de esfuerzo mental, es más fácil concebir un modelo de la tecnología en el que las cosas de Apple funcionan con las cosas de Apple y las cosas de Android funcionan con las cosas de Android. Pero eso no es necesariamente culpa del consumidor, ni de las empresas a nivel individual.
Es culpa de las empresas a nivel colectivo.
Los titiriteros
El común denominador de prácticamente todo estándar abierto en la industria tecnológica (llámese SMTP, USB, HDMI, RCS) es el infierno en que resulta la adopción del mismo, siempre existen pequeños detalles que terminan desembocando en dolores de cabeza para el usuario final.
Este fenómeno solo se hace más grave en el mundo de linux, en donde ya no existe la amenaza de la cuota de mercado que, aunque tenue, muchas veces es la única fuerza que mantiene a las empresas unidas cuando de colaborar se trata. En el open source eso no importa, si te usan qué chingón y si no, pues qué chingón también; menos usuarios quejándose todo el rato.
Esta discordancia entre todos los bailarines en la pista trae el ya chutado problema de los mil y un formatos de empaquetado de software que existen (aparentemente en vísperas de solucionarse con Flatpak) o el fork del fork del fork de Debian de la semana. Pero también hay síntomas que son menos evidentes, uno de ellos es la creciente dependencia en Systemd2; por más bonita que sea la idea de libertad absoluta, los estándares existen por una razón y los desarrolladores necesitan una base sólida sobre la cual apoyarse en todos los niveles de complejidad con los que el usuario interactúa con la computadora y es innegable que Systemd ha proveído justamente eso de manera agnóstica gracias a su extensa adopción en el ecossistema.
Y los pedantes que aguardan en la salida
Pero nunca falta el cabrón que siempre te recuerda que, quizás deberías echarle una hojeada al manual y, que es culpa de todos los demás por no querer leer. Es fácil tomar esa postura, definitivamente; te pones en una posición de superioridad moral frente a los demás bastardos con el lapso de atención de un pez dorado. Estas personas defenderán que el tener la Arch Wiki abierta en todo momento mientras usas tu computadora es el precio a pagar de la verdadera libertad, pero la verdad es que existe un contraejemplo perfecto a esta tésis.
SteamOS
Es la prueba feaciente de que un sistema operativo consistente y funcional bajo estándares modernos basado 100% en linux es posible, solo se necesita el apoyo suficiente. En este caso fue de una empresa privada, pero perfectamente puede provenir de un subsidio gubernamental, como es el caso de KDE.
Footnotes
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Cabe aclarar que yo no soy ni mucho menos un detractor de este sistema de inicialización como los hay en foros más ruidosos, es más, uso una distro basada en Systemd (NixOS). Sin embargo, ello tampoco me impide ser capaz de observar que definitivamente es una tendencia que está desarrollándose y considero que merece ser señalada, porque es verdad que podría llegar a ser peligrosa de evolucionar a lo que los loquitos anti-RedHat se la pasan diciendo (i.e. una dominación total de Systemd en donde no hay otra opción más que chuparle las patas a IBM). ↩